sábado, 26 de septiembre de 2009

Revisando en mis recuerdos...




Hoy estaba revisando cuanto papel uno guarda, desde los primeros recuerdos de mis inicios en la educación hasta los actuales y encontre una carta y una fotografia que me mostraba la sonrisa de un tierno niño, que me llevo a navegar en el mundo de mi mente y reflexionar en que no todos somos iguales en cuanto a sentimientos y emociones humanas, saco esto a colación porque ayer me inscribieron un bebe y la madre hablo de una forma tan despotica a la aceptación de niños Sindrome de Down en los colegios.
Lamentablemente en este siglo era de la cibernetica, existen personas de mente cerrada y que solo se concentran en ellos mismos.
Digo con orgullo que yo trabaje con un niño especial en mis inicios como educadora, ese niño tenía por nombre Edward (y digo tenía porque el murio a los años), un niño cuyo pecado fue traer amor a sus padres, recuerdo que me dirigia a la Dirección del Plantel donde trabajaba en ese entonces y escuche sin querer una conversación que tenía una joven señora con la directora, a su vez ella lloraba, a pesar de que ya se habia comenzado a implementar la integración de niños especiales en las aulas de clases muchas escuelas no aceptaban esta idea incluso docentes que se horrorizaban solo por el hecho de pensarlo.
Me acerque a la directora y a la madre de Edward y me interese por lo que pasaba, en ese momento la directora me señalo diciendole a la señora que yo era la docente de preescolar con mas tiempo en la institución, la señora me comento su pesar y yo le dije que me trajera a Edward yo lo quería conocer.
Resulto ser que Edward era un niño de 8 años, nunca habia sido escolarizado porque no era aceptado en ningún colegio y su madre no queria tenerlo en uno donde tratasen esos casos, acepte a Edward en mi clase, algunos representantes reaccionaron positivamente, otros con asco y miedo (no se porque), otros fueron muy crueles; pero quienes en verdad me interesaba que aceptaran a Edward eran los otros niños y ellos lo recibieron con cariño (anteriormente yo habia hablado con ellos sobre Edward), él se convirtión en el centro de atracción de muchas personas, me vi obligada a realizar una asamblea de padres y representantes y dictarles una catedra de humanidad, pero sobre todo de humildad y respeto por las deficiencias de las demás personas, fui crueles en un momento llamandolos ignorantes y debiles mentales, pues trataban a ese niño como si tubiese una enfermedad contagiosa, incluso realice una dramatización con una representante que hizo llorar a muchos pero sobre todo reflexionar. Debemos abrir los ojos al mundo ninguna persona quiere traer al mundo un niño enfermo pero existen esos casos y hay que aceptarlos con amor, pues ellos vienen a dar amor, eso me enseño mi dulce Edward, mi niño que solía esconderse y asustar a la auxiliar, recuerdo esos abrazos en los que pensaba que me iba a romper los huesos por la fuerza que emitia su cariño, lo recuerdo escribiendo sus primeras letras, las que yo le enseñe "MAMA" y lo feliz que se puso su madre cuando lo logro, estos niños nos enseñan el valor que tiene la vida no seamos injustos y demosle amor ellos se lo merecen.